sábado, 31 de enero de 2015

Quedate conmigo

Quédate conmigo si en verdad quieres estarlo,
 si quieres luchar por mi, 
quédate conmigo cuando te diga que te alejes,
 cuando este enojada con la vida y tu seas mi apoyó,
 quédate a compartir mis alegrías y mis triunfos, 
quédate a ver un amanecer, un atardecer,
 contemplar la lluvia, observar la noche estrellada,
 quédate solo si estas dispuesto a aceptar mis errores, mis defectos... 
solo entonces quédate, si al primer error mio decides irte,
 entonces vete, no iré detrás tuyo.


jueves, 29 de enero de 2015

Esta no es otra historia de amor.

Tus ojos son dos verdes esmeralda, tu piel es blanca como la nieve, he aquí tu dulce príncipe que con un beso ha venido a rescatarte, de tus miedos, tus temores, del eterno sueño, ven conmigo oh princesa mía que aquí esta tu valeroso príncipe, aquel por el que has aguardo y esperado en aquel castillo, oh dulce princesa frágil y hermosa, no te preocupes más que el príncipe es la solución a todo.
Cuantas de nosotras hemos escuchado todo lo anterior alguna vez en nuestras vidas, creo que todas crecimos viendo las películas de Walt Disney, y conforme fuimos creciendo nos adentramos en las historias de Marimar, María la del barrio, Maria Mercedes, donde todas las protagonistas eran rescatadas por un hombre. También recuerden a Mujer bonita una chica de “la mala vida” que es rescatada por un hombre sacándola de esa “mala vida” y resolviendo prácticamente toda su vida. Pero… ¿Qué características tenían todas ellas? Ellas representaban lo que para la sociedad debe ser una mujer, resignada, dulce, bondadosa, abnegada, de la que todos quieren aprovecharse y es sobre todo hermosa, y ¿Quiénes son las malas?, mujeres que luchan por sus intereses, que solo piensan por ellas sin pensar en los intereses de los demás, aquellas que se dedican a vivir su vida y no tener a ese príncipe azul con las que todas sueñas, mujeres inteligentes un poco locas, que al final terminan quemadas, rapadas, muertas, en la cárcel o se arrepienten de lo que hicieron, después de todo “toda mala necesita un escarmiento”.
Hemos escuchado tanto estas historias, se nos ha recalcado tanto que vivimos esperando al príncipe azul, yo no me había percatado de ello hasta hace poco, vivía pensando en que necesitaba un amor para ser feliz, todo era pensar, cuando tenga novio esto… cuando tenga novio aquello… , pensaba Fulanita y Sutanita ya se casaron y yo sigo sola, no me voy a casar, me voy a quedar para vestir santos, y la familia diciendo “el novio pa cuando” y yo pensaba que cuando llegara aquél chico esperado sería feliz que ya no me sentiría triste, que como se profesa “si tienes un hueco en tu vida llénalo de amor”, “todo lo que necesitas es amor”, bueno todo esto era un poco de lo que pensaba y estoy segura que muchas de nosotras alguna vez lo pensamos.
Después de mucho tiempo en mi vida llegó aquel chico que yo estaba esperando, llego así sin esperarlo y efectivamente yo me sentía muy feliz, lo extraño es que teníamos poco de tratarnos y ya me decía que me quería, que quería estar conmigo, casarnos y tener una familia y ser felices, yo como tonta me trague todo el cuento, ya me imaginaba todo ello, mi mente se malviajaba pensando en ello, había llegado según yo el príncipe azul y de alguna forma aplace mis planes, todo lo que quería era estar y pensar en él.
Todo iba bastante bien, me había engañado a mi misma, sabia que lo que me decía era mentira, pero yo quería pensar que era verdad, que quizá yo estaba loca, que era cierto lo que decía y que pronto sería feliz, pero pronto él se fue de la manera más cobarde, sin dar explicación sin darme la cara, y la felicidad que sentía pronto se convirtió en tristeza, y así viví como la princesa a la que le rompen el corazón.
Pobre de mí, ese maldito desgraciado poco hombre se fue, si él fue el culpable de todo, maldito ¿Cuántas de nosotras no hemos pensado en eso cuando se termina una relación?, bueno todo esto pensaba, pero ahora veo las cosas con más claridad, y la culpa fue absolutamente toda mía, por creer que un hombre resolvería mi vida y no es así, claro que no mujeres, todas nosotras tenemos potenciales, inteligencia o algún talento, tenemos que dedicarnos a vivir nuestra vida con o sin hombre, trabajar y esforzarnos, dejarnos de tanta tontería, es difícil dejarnos de eso, porque se nos ha recalcado tanto, se nos ha dicho tanto, que ese estereotipo esta marcado en nuestro pensamiento.
He escuchado a tantas chicas decir “yo no sé vivir sin él”, “si él se va yo me muero” a todas estas chicas les digo que recuerden que antes no vivían con él y no estaban muertas, que cuando no estén con él seguirán vivas, y que la vida seguirá pasando frente a ella, con y sin él.

Las exhorto a dejarse ya de estos cuentos del príncipe, y puedo decirles ahora que yo no necesito de un hombre para vivir y me bastó solo una experiencia ”amorosa” para percatarme de ello, ¡vivíamos nuestras vidas! y si alguna vez llega un hombre a nuestras vidas, que no sea para rescatarnos, si no simplemente para acompañarnos en nuestro camino.